Cuba : la apertura de internet ofrece más libertades

O. Vernerey y C.Grange, traducido por Céline Herbin
29 Août 2013



Es posible tener una conexión 56kb/s en Cuba... Pero sólo desde el último 4 de junio. El gobierno de Raúl Castro decidió abrir 118 “salas de navegación”. La apertura de la red constituye un progreso alentador, aunque las autoridades siguen controlando las telecomunicaciones. Le Journal International investigó en Cuba.


Crédito Foto --  EFE / Archivo
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Cuba, un gobierno comunista, puros y ahora... ¡Internet! El gobierno Castro, segundo del nombre, anunció que el acceso a Internet público sería ampliado con la apertura de 118 “salas de navegación”. Los Cubanos se alegren de esta reforma y se impacientan por descubrir más ampliamente la red Internet. Sin embargo, el acceso queda de pago y se necesita bastante dinero para navegar en la red. Una hora de conexión cuesta unos 3,50 € y el acceso a la plataforma de correo electrónico RedCubana cuesta unos 1,50 €. Considerando que el saldo medio de un Cubano aproxima los 15 € al mes, el acceso a Internet permanece un lujo que pocos habitantes podrán ofrecerse. El Estado justifica estos precios exorbitantes por “la necesidad de recuperar las cantidades invertidas” en la creación de salas de navegación.
 

Conexiones internet escasísimas

Cabe saber que, en Cuba, es prohibido tener una conexión Internet a su domicilio. Lo que, para nosotros, se ha convertido en un simple hábito diario, queda un privilegio inaccesible en la isla. Hasta ahora, sólo algunas salas públicas y unos hoteles estaban conectados. El acceso sigue limitado, excepto para los extranjeros que viven en la isla que tienen el derecho de poseer una conexión Internet en casa; una condición previa: obtener una autorización otorgada por la Etesca, único operador del país. Además, el pago se carga sea en dólares estadounidenses, sea en divisas extranjeras. Ahora bien, los Cubanos no pueden tener pesos cubanos convertibles. Por lo tanto, la tarea es compleja.
 
Le Journal International intentó aprender más sobre los modos de consumo de la red en Cuba. Felix Lopez (*se cambió el nombre a la demanda de la persona entrevistada), 39 años, vive en La Habana. Cuando le preguntamos “¿cómo utilizas Internet?”, nos contesta: “Me conecto a la red mediante la cuenta de un miembro de mi familia. Nació en España, es de nacionalidad española y vive en Cuba desde que tiene 4 años. Oficialmente, es una extranjera residiendo en Cuba y tiene acceso a Internet en casa. Es una conexión de baja velocidad, 5kb/s, y limitada a 30 horas al mes... Con esto, ni siquiera se puede mirar un vídeo en Youtube por ejemplo.”
 
Para las autoridades, los ciudadanos medios “no necesitan acceder a las páginas web”, consideradas como “enemigas” y malas para los Cubanos. Antes, el acceso a Internet estaba limitado a cuerpos estratégicos: periodistas, médicos, universidades y empresas. La mayoría de los Cubanos viven en la pobreza, en un país muy cerrado. Una situación que recuerda que Cuba es uno de los 60 países que practican la censura en Internet.
 
Fue sólo en 2008 que se legalizó la compraventa de ordenadores personales y de teléfonos móviles. El acceso a móviles es también limitado, porque su uso es casi inaccesible: pocos Cubanos quieren gastar la mitad de su saldo mensual para ofrecerse una línea de teléfono móvil. La medida aplicada por Raúl Castro activó el proceso de fin de restricciones en lo que concierne las herramientas tecnológicas y los bienes de consumo.

En Cuba, se racionan también los medios de comunicación

En cuanto a los medios de comunicación, la situación es bastante compleja. Nos lo confirmó Circles Robinson, redactor jefe del sitio de información independiente cubano, Havanatimes, que contestó a nuestras preguntas. “La mayoría de nuestros redactores no tienen acceso a Internet. Comunicamos principalmente por correo electrónico. Voy a Cuba cada seis meses y me conecto sistemáticamente en un hotel”. Los medios cubanos no están censurados pero el coste y la velocidad muy limitados no les permiten alimentar su plataforma. “Lanzamos el sitio web cuando trabajaba en Cuba. Hoy, lo alimento desde Nicaragua. En Cuba, nuestros periodistas no tienen tarjeta de prensa”.
 
Felix Lopez insiste: estas reformas sólo pueden ser benéficas para el pueblo cubano. “Pienso que estas restricciones son un modo de censura para el gobierno. Pero permanezco optimista con las reformas que están implementando. La situación del país está cambiando”.
 
El gobierno cubano posee unos diez periódicos nacionales “oficiales”, y otros provinciales. Son la única prensa escrita tolerada. Al contrario, en la red, todo es posible... O casi. El periodista Circles Robinson nos explica que su periódico en línea se difunde en la red mundial y nacional (intranet). Aunque la rúbrica “Opinión” de su sitio molesta el régimen castrista, afirma que no está censurada.

El material falta a posta

Desde el 4 de junio de 2013, los habitantes tienen acceso a todos los sitios web desde las 118 salas de navegación, sin restricciones. Si Cuba está tan parecida a China, Birmania o Corea del Norte en términos de censura en Internet, es porque el gobierno se apoya en una importante falta de material. La empresa de telecomunicación Etesca, propiedad del gobierno, propone un servicio Internet a baja velocidad por un precio exorbitante.
 
Fernando Ravsberg, correspondiente de la BBC en Cuba, hizo unos cálculos y notó que, con un total de 334 ordenadores puestos a disposición y considerando que las salas de navegación están abiertas 11 horas por día, 3 700 personas podrían navegar en la red cada día (suponiendo que un internauta navega sólo una hora en Internet). Con una base de 8 millones de internautas potenciales (o sea, 70% de la población), concluye que ¡un internauta cubano sólo podría conectarse en Internet una vez cada cinco años!

Nuevos actores de la información

Activistas de la información cultivan su libertad de expresión por un medio más o menos tolerado por las autoridades. Es el caso de la famosa bloguera Yoanis Sánchez, filósofa de formación reciclada en el periodismo. Su fama viene de su presencia en la red y de su posición a favor de una ampliación real de la libertad de expresión. En 2008, recibió el premio Ortega y Gasset del diario español El País en la categoría “periodismo electrónico”, un año después de la apertura de su blog Generación Y.
 
Sin embargo, este sitio no tiene visibilidad en la red intranet. Mientras esta mujer joven aparece entre las 100 personas más influyentes del mundo según Time en 2008, queda desconocida en su propio país. Para citar el presidente Barack Obama, el blog de Yoanis Sánchez “ofrece al mundo una ventana única sobre las realidades diarias de la vida en Cuba”, y por ello la acción de estos blogueros es una llamada a una toma de conciencia internacional.

Felix Lopez nos afirma que conoce la existencia de los blogueros cubanos, y que representan todas las opiniones: pro y anti­-gobierno, con sus puntos de vista, y sobretodo su libertad. Es justamente la razón por la cual sólo pudo leerlos cuando estaba en el extranjero. No obstante, Felix dice que utiliza la red intranet todos los días en casa. Se interesa por la emergencia de foros como fuente de información alternativa. Entre otros, evoca el foro del periódico oficial Vanguardia: “Me parecen interesantes los debates sobre la realidad cubana, aprecio el nivel de discusión así como su contribución al desarrollo de una cultura que se dirige hacia una mayor libertad de expresión. El hecho de que esté alojado en la red intranet, menos cara, lo hace accesible a los Cubanos y permite al gobierno tomar conciencia de la realidad de las condiciones de vida”.

Las redes subterráneas se organizan

La población cubana está un paso adelante del gobierno. Para difundir la información aún indisponible, no le faltan los medios. Los foros legales son minas de información y de debates. Ofrecen a todos la posibilidad de expresarse. Otro medio: las redes subterráneas. Para evitar el control del Estado, la llave USB es una buena solución para recibir la información, pero de manera anónima esta vez, al contrario de los móviles y correos electrónicos. Estas “cargues” (que contienen entre 60 y 120 gigabytes) se venden cada semana en el mercado negro por un euro. Representan un nuevo tipo de cooperativa para los Cubanos que se agrupan entre amigos o colegas para comprarlos e intercambiarlos. Su contenido es muy ecléctico: puede ser telediarios extranjeros, ceremonia de los Oscar, partidos de fútbol de la Liga de Campeones, pero también conferencias de economistas cubanos reconocidos, clases de ruso o de francés, películas, libros... Muchos Cubanos conocen Youtube, Facebook y Twitter, sin haber nunca navegado en la red.
 
En la rúbrica “Libertad y tecnologías” de su blog, Yoanis Sánchez explica cómo conectar su móvil a Twitter. Requiere un proceso complejo de mensajes enviados a un número específico. Después, se puede enviar un tweet desde el móvil, con la restricción habitual de 140 caracteres. Una maniobra que se anuncia aún muy complicada con un coste de 75 céntimos de euro por mensaje, y que no permite consultar otros tweets.

En la isla, los internautas se organizan para encontrarse fuera de un canal aún demasiado poco accesible. Alejandro Cruz, administrador del blog Cubano1erplano, había anunciado el 10 de mayo la segunda edición del #Twitthab: una reunión de blogueros y de activistas de las redes sociales que deseaban intercambiar fuera de la esfera virtual.

Mientras las primaveras revolucionarias nacen, principalmente alimentadas por Internet, y en particular por las redes sociales, en Cuba, la web es el vector de una ampliación de la libertad de expresión.

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